Después de la lluvia, vienen los baches
La intensidad de las precipitaciones ha recrudecido los desperfectos de muchas carreteras españolas
Después de tanto mirar al cielo, ahora toca fijarse en el suelo, más concretamente en las carreteras. Porque para entrar en A Coruña, en cualquier momento el viaje se convierte en un peligro de baches y socavones. Tanta lluvia ha sacado a relucir las cicatrices del asfalto en muchas de las zonas donde más lluvia ha caído estos días. Entre baches, llegamos a la rebautizada Calle de los Parches, en Rianxo; años y años esperando a que la arreglen. Ahora, agárrense porque entramos a Sevilla por la circunvalación, otra zona por la que hay que circular con mucho cuidado. El último viajecito lo hacemos entre Astigarraga y Martutene, en Gipuzkoa. Otro ejemplo de falta de mantenimiento y de seguridad.