La DANA de Valencia fue un 21% más intensa y un 55% más extensa por el cambio climático
Científicos del CSIC y la AEMET han constatado la vinculación de la DANA de 2024 con el calentamiento global
Se lo contamos en su día, pero hoy la ciencia lo confirma: el cambio climático estuvo detrás de la DANA de Valencia. Científicos españoles han constatado que el calentamiento global potenció la virulencia de esas tormentas. El 29 de octubre de 2024, en muchos lugares de la provincia de Valencia no llovió como siempre. Nunca se había registrado tanta lluvia en tan poco tiempo. Esa DANA nos dejó registros insólitos. En sitios como Chiva o Turís llovió en pocas horas lo mismo que llueve en un año. Ahora, el mayor estudio científico de aquella DANA lo confirma: el calor acumulado en el mar y en la atmósfera generó un auténtico monstruo. Hizo que las lluvias fueran un 21% más intensas, y además, que afectaran a una superficie mucho mayor. El cambio climático amplificó un 55% el área afectada por precipitaciones superiores a 180 litros por metro cuadrado. Para constatar todo esto, los científicos simularon la tormenta y estudiaron los procesos que ocurrieron dentro de ella, paso a paso. Después, lo compararon con la misma tormenta en un escenario preindustrial, es decir, sin cambio climático. Y la conclusión fue clara: el cambio climático intensificó de forma importante esas precipitaciones. Pero el Mediterráneo sigue calentándose, así que avisan: volverá a ocurrir. Y es urgente adaptarse, advierten, a esta nueva forma de llover.