Cuenta atrás para el desalojo de El Guano, el último campamento activo en Ceuta tras el desmantelamiento total del Trampolín y de Playa Benítez
Ha sido una noche difícil en El Guano. Con mucho trasiego de migrantes. La mayoría no han podido dormir, pendientes del desalojo inminente de este campamento, el último activo tras el desmantelamiento total del Trampolín y de Playa Benítez. Pero a estas horas el desalojo aún no se ha producido. Hay como ven mucha presencia policial y también mucha incertidumbre entre los migrantes. Los mas jóvenes se agrupaban en la playa para pedir a gritos que les lleven a un centro de menores. En El Guano se concentran parte de los que no han regresado a Marruecos. El resto, ayer lo vimos, se han ocultado en los montes cercanos de la ciudad. Un dispositvo policial intenta hoy evitar que esos migrantes que huyeron puedan volver y ocupar otra vez las playas ya desalojadas. Hoy ha sido un día también con los ojos puestos en la frontera del Tarajal, por donde siguen saliendo migrantes sin parar. "Se vuelven voluntariamente. Se encuentran muy mal. No tienen dinero, no tienen nada y se vuelven a su casa", decía un vecino de Ceuta. Ayer unos 2000 se fueron en estos autobuses, aunque aún son muchos los que quedan. "Hay muchísimos, y por la noche horroroso". "Lo que no podemos es mantener a toda esta gente en la calle y que los vecinos sufran y ellos sufran", explicaban varios vecinos. El objetivo es sacar a todos de las calles, como se acaba de hacer con 300 mujeres que llevaban desde julio en el barrio de Sidi Embareck y ya están en el centro de acogida de Caballería.