Continúa la batalla frente al azote de la borrasca Leonardo
Se han producido ya desalojos también en Extremadura
Sobrecoge divisar desde las alturas lo que ya sepulta un agua oscura y cenagosa. Es la zona de Dúdar, en Granada. Más hacia el oeste les quita el sueño en Huétor Tájar el río Genil. Anega varias calles y ha entrado en casas y negocios. Iris se emociona al relatar las tareas de limpieza en las que incluso los más pequeños ponen trabajo y consuelo. También Pedro, que no puede bajar de su casa y tiene su coche, igual que otros, bajo las aguas. La previsión apunta a más lluvias y hay peligro de que la población quede incomunicada. Es lo que ya les ocurre en la pedanía de Cotos Ríos, en Jaén, por la crecida del Guadalquivir. En Jerez, al peligro que supone el río Guadalete en las zonas más próximas a las riberas se une un viento que complica aún más el panorama, con los embalses liberando caudal a marchas forzadas, como el de Arcos, en Cádiz, y el de Valuengo, ya en Extremadura. Amenaza varias pedanías, la que lleva el mismo nombre tiene el aspecto de una localidad desierta, con todos sus vecinos desalojados ante el peligro de inundación.