Las consecuencias del humo de los incendios
Las llamadas partículas finas son muy tóxicas y capaces de llegar a nuestros pulmones, pero también a la sangre
Sería un atardecer precioso si no fuera porque lo que se ve es el humo de los incendios que asolan la comunidad de Madrid. Una columna que puede verse, y respirarse, aun estando a kilómetros del fuego. La mala noticia es que todo lo que sale de estas columnas es muy tóxico, las llamadas partículas finas capaces de llegar a nuestros pulmones, pero también a la sangre y las consecuencias más graves no son de hoy para mañana, sino a medio y largo plazo. Un humo muy peligroso que puede incluso disparar las muertes prematuras. El daño del humo va mucho más allá de la zona quemada. Esas partículas finas, diminutas, pueden recorrer y contaminar larguísimas distancias gracias al viento. Dependiendo de la calidad del aire, hay que tomar medidas. No vale con ponerse mascarilla, hay que quedarse en casa y cerrar las ventanas. Porque, aunque parezca mentira, el humo mata más que el fuego.