La investigación del accidente de trenes de Adamuz pone el foco en la posible falta de inspección de ultrasonidos en la soldadura
El presidente de la comisión analiza cómo se podía haber evitado el accidente
La investigación de la soldadura centra toda la atención de la comisión de investigación. La grieta por fatiga se descarta porque no habría dado tiempo desde que se hizo la soldadura y, a falta de que la prueba de laboratorio que resuelva si tuvo una falta de fusión o una grieta en la ejecución, la comisión se centra en cómo se podía haber detectado. El informe de la soldadura dice que fue revisada en mayo de 2025 de manera geométrica, visual y con líquidos penetrantes. Pero falta la prueba fundamental: el ensayo de ultrasonidos. En junio la revisión de Redalsa para ADIF dio por terminada la obra y apuntó que la soldadura había pasado la prueba de ultrasonidos. Pero se hizo o no se hizo. Es donde tiene puesto el foco la investigación. Todo indica además que la soldadura no se revisó a los seis días de hacerse, cuando inspeccionaron un 30% de las 114. La pregunta es si debería cambiar ese protocolo aleatorio. Y cuando en noviembre pasó el tren auscultador con ultrasonidos tampoco detectó una grieta porque no estaba en superficie. Y parece que no empezó en superficie sino internamente. El presidente de la comisión de investigación también centrará su informe en cómo mejorar la seguridad, aumentando el mantenimiento y la distancia entra las vías a 5 metros para evitar lo ocurrido.