El coloso que nos llevará a la Luna
El cohete SLS es el más potente de la historia, con una capacidad de empuje de cuatro millones de kilos
En lontananza la silueta del coloso. Para entender mejor su grandeza lo comparamos con un iluste antepasado. El Saturno V que nos llevó a la Luna por primera vez era algo más grande, en altura y en diámetro. El de ahora, el SLS, tiene la altura, por ejemplo, del Big Ben londinense, pero cuando entre en ignición desarrollará una potencia un 15 por ciento superior a la del Saturno V. En el despegue, el 75 por ciento del empuje corre a cargo de los dos cohetes laterales de color blanco. En apenas dos minutos se desprenden de la parte central que sigue impulsándose con motores que ya fueron utilizados por el trasbodador espacial. En la parte superior del cohete hay una cúpula terminada en aguja. Es un sistema de escape que pondría a salvo a los astronautas si algo sale mal durante el despegue. Si todo va bien se desprenderá de la nave, al igual que la fase central, pasados ocho minutos. Para entonces la nave estará ya en órbita sobre la Tierra, fuera de la atmósfera, en el espacio exterior.