Cientos de inmigrantes entran a nado en Ceuta
Desde el Ministerio del Interior aseguran que el Gobierno de Marruecos "está cooperando de manera leal y permanente con España y colaborando estrechamente"
Es la imagen de hoy en Ceuta, cientos de jóvenes bordean el espigón del Tarajal y entran a nado desde Marruecos. Una avalancha que impresiona, de forma coordinada y a plena luz del día. Mientras, los agentes de la Guardia Civil miran impotentes. La Ley de Extranjería impide interceptarles mientras intentan superar las barreras físicas a nado. Por ello, esta se ha convertido en su mejor estrategia. Graban la travesía y cuelgan los videos en las redes sociales. Algunos son solo niños, también hay algunas chicas. Llevan flotadores, trajes de neopreno y aletas. Tienen todo preparado, al tocar tierra sonríen, lo celebran, dan gracias a Dios, algunos llegan exhaustos o heridos. No pueden ser rechazados en la frontera, las llamadas devoluciones en caliente, antes deben abrirles un expediente, ser asistidos por un abogado y la oportunidad de solicitar asilo o protección internacional. La orden de expulsión la debe firmar un juez, según dicta la doctrina del Tribunal Supremo. Algunos se juegan la vida; no saben nadar. Los guardias les ayudan y les sacan del agua. En lo que va de año han recuperado 30 cadáveres flotando. El Centro de Internamiento Temporal esta desbordado por una crisis migratoria que necesita respuestas.