La ciencia confirma que la obesidad se hereda: más de 3.000 variantes determinan la predisposición a engordar
Es importante subrayar que no somos víctimas de nuestro ADN, pero este nos condiciona
¿Es la obesidad una herencia de los genes o del entorno? Un macroestudio internacional con más de 86.000 niños confirma que el peso de los padres influye en los hijos por pura genética. La obesidad empieza en el vientre materno. Por eso es tan importante cuidar el peso antes durante y después del embarazo. La carga genética es mucho alrededor del 79% de la relación madre-hijo y el 94% de la relación padre-hijo a los ocho años de edad. El estudio deja claro que no somos víctimas de nuestro ADN. Si los niños se crían en un ambiente saludable, pueden evitar el sobrepeso, incluso si heredaron genes que aumentan su riesgo de obesidad. La genética determina hasta el 70% de la propensión a la obesidad. Está claro que no todos partimos del mismo punto. La genética nos ayuda a entender mejor esta enfermedad y a poder actuar antes.