Ceuta sigue lejos de la normalidad
Los migrantes se refugian en las barriadas de la periferia tras los desalojos de las playas
Por las calles de Ceuta hoy no hay ni rastro de migrantes. "No sé dónde los han puesto", comenta un vecino. Y no se trata del centro de la ciudad, no están en la barriada de Sidi Embarek, junto a la mezquita y el cementerio con todo acordonado y preparado para la visita de los reyes. En esta misma zona hace solo 24 horas la imagen era muy distinta, con cientos de migrantes a la intemperie bajo cajas de cartón. "Se han quitado de en medio por miedo a que la policía los pueda ir recogiendo, así que están escondidos por donde pueden", asegura Halima Ahmed, portavoz de la ONG Luna Blanca. Se han escondido en los montes y también en pisos patera, que está desmantelado estos días la policía. Por eso, hasta en las callejuelas del barrio de El Príncipe cuesta encontrar a algún migrante deambulando. "Aquí hay muchísima gente y más ahora que se han desmantelado las playa del Trampolín, del Guano, pues se han trasladado para acá y para las naves", señala un vecino. Solo hay que ver cómo está el asentamiento de las naves del polígono del Tarajal, donde centenares de jóvenes siguen malviviendo. Porque el problema de Ceuta no ha desaparecido, solo ha cambiado de sitio.