Ceuta busca aliviar la presión migratoria entre el colapso administrativo y peticiones de refuerzo
El colapso en la tramitación de expedientes reabre la discusión sobre la gestión de fronteras y el refuerzo de la seguridad y la judicatura.
Son los espacios temporales con los que el Gobierno, 19 días después, trata de aliviar la presión migratoria en Ceuta. Cuatro carpas con capacidad para albergar a 1.500 inmigrantes, cuando Interior cifra en 5.000 los migrantes que siguen allí y eleva hoy a 2.168 los menores identificados. Cifras que ralentizan el proceso de tramitación de cada expediente y que reabren el debate sobre la puesta en marcha de medidas excepcionales. Medidas como las aplicadas por Grecia el pasado verano. Ante la llegada masiva de migrantes a Creta, el país suspendió temporalmente la tramitación de solicitudes de asilo y agilizó las devoluciones. Exceptuando dos colectivos que sí tienen derecho a asilo: Las mujeres marroquíes que sufren violencia y las personas del colectivo LGTBIQ+. Ante esta situación, la Asociación de Guardia Civiles reclama un refuerzo de la plantilla en la frontera marítima. Y el Consejo General del Poder Judicial pide que se refuerce con dos plazas de jueces, uno de ellos en el juzgado de Violencia sobre la Mujer ante el aumento de agresiones sexuales.