Cerco a los fugitivos británicos más buscados en España
Podrían ocultarse en la Costa del Sol, Levante, Baleares o Canarias
España ha dejado de ser un refugio seguro para el crimen organizado internacional. En una ofensiva coordinada sin precedentes, las fuerzas de seguridad del Estado han puesto en marcha una nueva fase de la 'Operación Captura'. El objetivo: localizar y detener a los doce fugitivos más peligrosos del Reino Unido que, según los servicios de inteligencia, podrían estar ocultos en territorio español bajo identidades falsas.
La estrategia se centra en los principales núcleos de residentes extranjeros: la Costa del Sol, el archipiélago canario y la provincia de Alicante. Las autoridades advierten que estos individuos no son delincuentes comunes, sino sujetos "extremadamente peligrosos" vinculados a redes de sicariato, tráfico de estupefacientes a gran escala y delitos de violencia sexual.
Entre los nombres que encabezan la lista negra de Interpol destaca Kevin Thomas Parle, vinculado a dos asesinatos brutales en Liverpool (una de sus víctimas tenía solo 16 años); Allan Foster, buscado por un crimen por arma de fuego tras un ajuste de cuentas por drogas; y Simon Dutton, cerebro de una red de importación de cocaína y blanqueo de capitales que podría estar operando desde la provincia de Alicante.
Con más de 400.000 británicos residiendo en España y 19 millones de turistas anuales, el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) insiste en que cualquier detalle puede ser crucial. "Perseguir al fugitivo es, ante todo, reconocer y dar justicia a las víctimas", señala Javier Marín, director del organismo.
Los resultados de esta presión policial son tangibles. Desde el inicio de la campaña 'Most Wanted', un total de 254 fugitivos han sido puestos a disposición judicial tras ser interceptados en suelo español. El mensaje del Ministerio del Interior es rotundo: no hay rincón en la geografía española donde el crimen pueda esconderse para siempre.