El caso dramático de una anestesia fallida
Roger tenía el cuerpo paralizado pero padeció los dolores durante la operación
La vida de Roger dio un vuelco hace cuatro años, cuando en plena operación comenzaron unos dolores horribles. Pero la sedación si consiguió paralizar su cuerpo. A lo que se sumo una dificultad para respirar, la muerte rondaba por la mente de Roger. Tras semejante infierno, según ha avanzado el diario.es, la anestesista se disculpó y le desveló el problema. Ahora Roger se refugia en el huerto de su casa. Nunca mas ha vuelto a ser el mismo. Roger sigue a la espera de recibir una indemnización y de que el hospital de Granollers reconozca su fallo.