La cara amarga de la victoria: un menor fallecido, altercados y desordenes públicos
Un niño de 13 años muere y dos resultan heridos al derrumbarse una fuente en Ciudad Rodrigo, Salamanca
La victoria de la selección española en el Mundial ha sacado a millones de aficionados a las calles de todo el país. Sin embargo, lo que debía ser una noche de celebración histórica se ha visto ensombrecida por una cadena de incidentes, imprudencias y episodios de violencia en diversos puntos de la geografía nacional. En la localidad salmantina de Ciudad Rodrigo, decenas de personas se congregaron en la emblemática fuente del Árbol Gordo para festejar el triunfo, cuando la parte superior de la estructura cedió y se vino abajo, cayendo encima de la multitud. El desplome causó la muerte de un niño de 13 años y dejó heridos a otros dos jóvenes. Uno de ellos continúa ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos en estado muy grave. El Ayuntamiento ha decretado tres días de luto oficial y las banderas ondean a media asta. Ramón Sastre, teniente de alcalde de la localidad ha trasladadado sus condolencias a la familia y ha asegurado que "se hacen revisiones periódicas y de limpieza y no nos constaba que la fuente tuviera fractura ni deterioro". La Guardia Civil investiga lo ocurrido. La conmoción se extiende también a Sonseca (Toledo), donde un joven de 20 años falleció repentinamente mientras presenciaba el encuentro. A la espera de la autopsia, la principal hipótesis apunta a un fallo cardíaco. En algunas localidades, el encuentro derivó en altercados e incidentes. En Berriozar (Navarra), una docena de encapuchados armados con barras de hierro atacó a un grupo de militares que veía la retransmisión en la terraza de un bar. Entre las víctimas se encontraban simpatizantes que vestían camisetas con simbología de Núcleo Nacional. La Policía Foral y la Guardia Civil investigan los hechos tras registrarse varios heridos con brechas y contusiones. Todo apunta a que fue un ataque por motivos ideológicos. Igual que en Bilbao. Grupos de radicales independentistas intentaron boicotear la retransmisión del partido y destrozar las pantallas gigantes instaladas por el Partido Popular en el parque de Doña Casilda. La Ertzaintza tuvo que intervenir e identificó a cinco personas tras registrarse insultos y altercados en la vía pública. En algunas localidades, como Marbella, se produjeron escenas de desórdenes públicos cuando varios jóvenes se encaramaron al techo de un vehículo de la Policía Local. Uno llegó incluso a meterse en el coche patrulla y fue detenido. En Madrid, las celebraciones se alargaron hasta altas horas de la madrugada, obligando a la Policía Nacional a realizar cargas para disolver a los grupos que bloqueaban las calles e impedían el descanso vecinal. El servicio de emergencias 112 de la Comunidad de Madrid atendió más de 2.100 llamadas durante la noche —un 88% más que el fin de semana anterior—, disparándose las atenciones por peleas, intoxicaciones etílicas y accidentes de tráfico. Los sanitarios del Samur realizaron 303 asistencias en las calles de la capital. 36 personas tuvieron que ser trasladadas a distintos hospitales, pero sólo una de cierta gravedad, con preaviso por intoxicación posiblemente por drogas. Las patologías más frecuentes que han detectado han sido mareos, cortes de cristal (sobre todo en los pies) y alguna quemadura por bengalas. También ha habido bastantes atenciones por esguinces de tobillo.