Cansados tras las vacaciones porque no desconectamos
Hiperconectividad también en vacaciones
Podríamos mirar al infinito, jugar a la palas en la arena, hacer castillos y aburrirnos. En vacaciones también la actividad es frenética. Vivimos en la cultura del siempre. No desconectar golpea a todas las generaciones. Hasta en los hoteles buscamos organizar nuestro tiempo libre. La desconexión efectiva sería el objetivo. Pero la conexión se convierte en obligación, nuestro sistema nervioso en alerta. La mente no descansa. Terminan las vacaciones y nosotros buscado la felicidad, estamos igual de cansados.