El campamento del muelle recibe a los inmigrantes con pulseras de filiación y triajes de urgencia en Ceuta
Las autoridades portuarias denuncian improvisación y falta de información en un recinto que sigue en obras
Encapsulados por las Unidades de Intervención Policial (UIP) de la Policía Naciona. segregados en bloques acotados y custodiados a cada paso, cientos de inmigrantes llegaban al recinto habilitado de urgencia por el Ministerio del Interior en el muelle del puerto. En apenas una hora han colgado el cartel de completo. La infraestructura tiene capacidad para 1.700 personas. Fuentes de la Dirección de la Autoridad Portuaria han mostrado su malestar ante el desconocimiento de la logística interna del recinto: "No sabemos cómo son las carpas por dentro ni a quién están metiendo", denuncia su presidente, Juan Manuel Doncel.
El operativo desplegado por las fuerzas de seguridad sigue un protocolo riguroso y estricto. Los migrantes avanzan en fila india encajonados entre vallas antivuelco y escoltados en red por agentes de la Policía Nacional. Nadie puede salirse. Tras una primera entrega de agua y kits de nutrición básica para estabilizar los primeros síntomas de fatiga, realizan cacheos y registran sus enseres. Requisan cualquier objeto potencialmente lesivo o peligroso y separan las pertenencias personales, que quedan registradas e inventariadas para evitar extravíos durante el expediente.
A cada uno se le coloca en la muñeca una pulsera de identificación inalterable, con un código alfanumérico o código de barras único. Este elemento actúa como su ficha de seguimiento administrativo in situ: vincula en tiempo real la identidad de la persona con su número de expediente policial de extranjería, el inventario de sus enseres y su historial clínico.
En las carpas asistenciales instaladas en la zona franca del muelle, los equipos sanitarios realizan un primer triaje. Tras semanas a la intemperie, detectan hipotermias, deshidratación severa, infecciones cutáneas y heridas infectadas producidas por rozaduras, cortes en las vallas o el contacto con la salitre, además de quemaduras solares y es y agotamiento extremo. Las patologías leves y curaciones se tratan in situ en las unidades móviles. Los casos diagnosticados como graves o que requieren pruebas complementarias son evacuados de urgencia en ambulancias del servicio de emergencias hacia el Hospital Universitario.
Una vez superado el filtro médico, los migrantes pasan por los puestos de la Brigada de Extranjería y Fronteras para completar la reseña dactilar y fotográfica. Se toma la impresión de las huellas dactilares y una fotografía frontal de filiación que se vuelcan de forma inmediata en las bases de datos de seguridad nacional y en el sistema de información de fronteras europeo. Con la filiación completada, los integrantes del dispositivo hacen entrega de ropa limpia y seca, calzado, mantas térmicas y un kit de higiene personal. Tras completar el circuito, son derivados a los módulos de descanso y carpas habilitadas. Es el final de 50 días de calvario, penurias e incertidumbre. Hoy, al menos, duermen bajo un techo seguro mientras la administración inicia la tramitación de sus expedientes.