Calor en el aire y en el mar: el Mediterráneo se "tropicaliza" y el Cantábrico se "mediterraniza"
Cerramos una primavera con temperaturas insólitas en el norte de España
Estamos cerrando la segunda primavera más cálida en España desde que hay registros. La AEMET la califica de "extremadamente cálida" y los datos lo confirman. Incluso en el norte, donde en las últimas semanas se han registrado temperaturas insólitas, de récord. El 22 de mayo, Oviedo superaba los 35 grados; el 26 de mayo, Santander superaba los 37. Un calor sofocante, también, por la humedad, porque el mar Cantábrico también batía récords de calor esta primavera en muchos puntos. Lo advertían los meteorólogos: el mar en mayo estaba ya tan caliente como en verano. Esto es algo que suele ocurrir en el Mediterráneo, pero ahora vemos también en el Cantábrico. El Mediterráneo está disparado. En la zona de Baleares nunca había estado tan caliente a finales de mayo como este año. El 28 mayo llegó a estar 4 grados por encima de lo normal. La boya de Dragonera, la que sirve de referencia en esa zona, registró más de 26 grados el 30 de mayo, cuando lo normal en esas fechas son 21. Sus consecuencias, las famosas noches tropicales (por encima de los 20 grados), que se sucedieron una tras otra. Esos días, una masa de aire sahariano barría España y llegaba también al norte. Ahora, cada vez suben más de latitud. Y el Cantábrico también se disparó.Llegó a estar hasta 6 grados por encima de la media en esas fechas. Las boyas del Golfo de Bizkaia superaron los 22 grados. Lo normal son 18. Calor en el mar y en el aire que van de la mano, y aumentan a la par. Hace unos días veíamos casi 36 grados (35,9) en A Coruña. Fue histórico el día y también la noche, porque durmieron con más de 21 grados. Las noches tropicales han llegado también al norte. Levante se está "tropicalizando" y el norte se está "mediterranizando". Son las consecuencias de un calentamiento global que adelanta el calor, lo prolonga y lo extiende cada vez a más zonas.