Los bomberos trabajan sin descanso en los focos todavía activos de los incendios de Cataluña
Algunos de ellos han podido ser controlados
Así se ve el fuego desde el cielo en Anoia, Barcelona. Enormes llamas y columnas negras de humo. El incendio está estabilizado, pero no controlado. Los accesos siguen cortados. Aunque ya se ha levantado el confinamiento de la mayoría de los 33.000 vecinos, algunos todavía siguen encerrados. El fuego ha quemado 400 hectáreas y ha afectado a naves industriales y a alguna vivienda del municipio La Pobla de Caramunt. No está estabilizado en cambio, el fuego de Sentmenat, en el Vallés Occidental, en Barcelona. Y sigue ardiendo con una altísima intensidad. Hay 7.000 personas confinadas. La preocupación ahora es que las llamas no alcancen las urbanizaciones habitadas y el espacio natural de la zona. El fuego ha afectado hasta ahora a unas 90 hectáreas, pero tiene un potencial de 200.000. Los bomberos se concentran en el flanco izquierdo, donde comenzó el fuego, que provoca "focos secundarios". Mientras, los bomberos siguen trabajando en el fuego de Les Gavarres, en el Baix Empordà, revisando que no haya columnas de humo y refrescando el terreno. La intensa ola de calor que azota a Cataluña dificulta las tareas de extinción.