Un avión procedente de Turquía aterriza en Barcelona escoltado por cazas tras activarse la alarma por una posible amenaza terrorista
Tras un aterrizaje de emergencia, la Guardia Civil ha descartado la existencia de una bomba
Una pasajera del avión alertó de un mensaje que creía que acababa de leer: ''Va explotar una bomba a las 9.30". La usuaria lo vio cuando se conectó al wifi del aparato. Pero no era un mensaje, era el nick de otro usuario, pasajero conectado desde el avión. El vicepresidente de la compañía turca lo explicaba en sus redes sociales: "Durante la aproximación a Barcelona de nuestro vuelo TK1853 entre Estambul y Barcelona, se detectó que un pasajero había creado un punto de acceso a Internet dentro del avión y había configurado el nombre de la red de forma que contenía una amenaza de bomba". A raíz de ello, se iniciaron inmediatamente los procedimientos necesarios en materia de seguridad aérea. El aviso activó las alertas. Durante unos minutos fue escoltado por cazas y un avión del ejército francés y fue desviado de su ruta de aproximación para que no entrara en zona urbana. Dio tres vueltas en el mar para cambiar la entrada al aeropuerto y dar tiempo para preparar una pista, la 2, que se reserva apara operaciones nocturnas o de urgencia. A las 11 el avión aterrizaba sin incidencias en la zona de seguridad, pero totalmente rodeado del dispositivo especial para estos casos. Veíamos bajar a los pasajeros que han sido llevados a una sala de crisis en la que han pasado cuatro horas. La Guardia Civil ha registrados sus equipajes de mano para intentar identificar al usuario que se ha autonombrado con la amenaza de bomba al compartir sus datos móviles. En el avión y las maletas los perros han descartado la existencia de una bomba.