Auge de las dietas descompensadas y la suplementación para alcanzar la estética de los gimnasios
Muchos jóvenes arriesgan su salud con anabolizantes para lidiar con su autopercepción corporal
El origen suelen ser vídeos en redes sociales mostrando cuerpos hercúleos, con una edición llamativa y estímulos sonoro. Esa es la semilla que puede generar un trastorno alimentario silencioso. Perseguir la estética de los gimnasios está llevando a muchos jóvenes a arriesgar su salud con dietas descompensadas, extremas y donde entra en juego la suplementación. Preocupación sobre todo en el rango de hombres que va de los 20 a los 40 años; pero los más pequeños navegan también en el mismo océano digital. Ansiedad, depresión o incluso un trastorno mayor que puede acabar en el consumo de anabolizantes. Un atajo farmacológico que, según los expertos, es cualquier cosa menos un camino saludable.