El Alzheimer no afecta solo al paciente, también a la familia
Ocho de cada diez familias necesitan y reclaman apoyo psicológico desde el primer día
El Alzheimer ha dejado de percibirse como una enfermedad que afecta únicamente a quien la padece. Cuando el Alzheimer llegó a la vida de Inés no se acordaba de cuándo falleció su marido. No se cebó solo con ella, sino que destruyó por completo el equilibrio familiar. Fue para su hijo un jarro de agua fría. Ver cómo Inés iba poco a poco perdiendo su identidad fue un proceso lento, doloroso y difícil de asumir en soledad. Ladislao necesito ayuda y fue a un terapeuta para afrontarlo. Su historia es el reflejo de una realidad generalizada. El Alzheimer ha dejado de ser una patología exclusivamente individual. La detección precoz es fundamental, porque el Alzheimer no es solo pérdida de memoria, también se desorientan o cambian el estado de ánimo. El desgaste es invisible, pero devastador: ocho de cada diez familias necesitan y reclaman apoyo. Porque lo más importante es verles bien, y en el laberinto del olvido es imprescindible saber que no se camina solo.