Las altas capacidades, un tabú que desperdicia el talento en la sociedad
Las mujeres con mayor capacidad intelectual son las grandes ignoradas
Alba descubrió que tenía altas capacidades a los 40 años, tras la evaluación de sus tres hijos. La identificación es clave, aunque sigue siendo uno de los grandes retos. Especialmente para las mujeres. Cuando se identifica a tiempo, puede cambiar muchas cosas. Arela tiene altas capacidades, saberlo le permitió saltarse un curso y encontrar su lugar. Porque entender las altas capacidades es una necesidad educativa y para ello hace falta formación. Por eso Arela tiene claro su objetivo: quiere ser profesora de matemáticas. Y que hablar de altas capacidades deje de ser tabú. Un potencial que, bien orientado, puede marcar la diferencia en una sociedad.