El agua llena embalses y desaloja barrios
Rugía el Guadalete anoche en Arcos de la Frontera alimentado por la lluvia y el desagüe de los embalses como el de Bornos, que seguía soltando agua esta mañana. Va al límite, como el de Quéntar, Granada, que casi rebosa. Otro gigante, el Guadalquivir, cubría el Parque de Miraflores, en Córdoba, y obligaba a cerrar su aeropuerto, invadiendo el barrio cercano, que hubo que desalojar. Vecinos nerviosos narraban su suerte, mientras algunos, con el agua avanzando sin piedad, intentaban poner puertas a una naturaleza desbocada.