La acampada de Sol cumple este sábado el mismo número de noches que la del 15M
Pero 28 días después, las lonas cubren por completo las tiendas y ya no hay mesas informativas sobre la protesta por la vivienda en el perímetro de la Puerta del Sol
28 días en los que han cambiado muchas cosas: elecciones, huelga general, decreto de vivienda... Pero también ha cambiado la propia acampada. Lo que empezó siendo una protesta por el derecho a la vivienda, con estudiantes, trabajadores y militantes de diferentes colectivos, hoy es prácticamente un búnker. Las lonas ocultan las tiendas. No hay accesos, excepto la entrada en la que están los respiraderos del metro. Blindado y aislado del frío, hoy es un lugar más hermético, ocupado en su mayoría, por gente sin hogar que allí tiene algo para comer. No hay relevo del Sindicato de Inquilinas, ni portavoces del de estudiantes o de las juventudes socialistas. La acampada ha dejado de ser política para cumplir una labor social y el debate sobre si tiene sentido permanecer en Sol sigue abierto.