El Supremo mantiene la suspensión del voto para los miles de nacionalizados con la ‘ley de nietos’
Malestar en el Ejecutivo y satisfacción en los partidos de derechas
Un peligro fundado y real, un daño irreversible. Así veía el Supremo en septiembre el crecimiento del censo de residentes en el extranjero. Hoy lo reafirma: el riesgo persiste "con la misma intensidad". Por eso, cinco votos a uno, mantiene suspendido el voto de los nacionalizados por la ‘ley de nietos’. Rechaza así levantar la medida cautelar, tal y como pedían la Abogacía del Estado y la Fiscalía. La Administración alegaba falta de tiempo para revisar el censo. Hasta 163.020 electores están en juego: los nacionalizados inscritos a 1 de agosto. Solo podrán votar quienes tengan un certificado de su consulado que acredite el exilio de su familiar y no podrán hacerlo a quienes directamente se les presumió esa condición. Ese desglose, entre quienes sí y quienes no, corresponde al Estado, y el Tribunal reconoce que ni él ni las partes saben si se ha iniciado. Para el Supremo, el voto no es "absoluto e ilimitado" y la veracidad del censo prevalece sobre el interés particular.