Sánchez evita ahora asegurar que finalizará la legislatura y abre las especulaciones sobre elecciones anticipadas
El presidente del Gobierno asegura que serán en 2027 y que "no coincidirán con las municipales y autonómicas"
La explicación del entorno de Zapatero, no probada todavía, de que las joyas fueron un regalo no convencen a los populares. Feijoo ha asegurado este sábado que "ahora resulta que soy un delincuente (por Zapatero) pero me ha descrito el delito". Este viernes el presidente del Gobierno de alguna forma asumía esa explicación justificando el contexto de 2007 "cuando no existían las mismas leyes para los regalos a los presidentes". La rueda de prensa dio también para observar grietas en la intención, repetida por Sánchez hasta la saciedad, de agotar la legislatura. Sobrevuela ya el runrún del adelanto electoral. Las municipales y autonómicas son en mayo. Y el presidente aseguró qe las elecciones no coicidirán con éstas y que serán en 2027 pero no concretó que fueran en julio agosto, que es cuando tocarían. En ese juego entra también la presetanción de los presupuestos después del verano. Si las cuentas no se aprueban, como es problable que ocurra, Sánchez tendría coartada entonces para convocar elecciones anticipadas. Para los populares las polémicas que rodean a presidente son más que suficientes para pedir su dimisión y parar meter presión han inaugurado esta semana la política del tranpantojo, el de una cosa parece otra. No lo llames moción de censura, herramienta que el PP tiene en su mano para echar a Sanchez pero que no plantea por falta de apoyos, llámalo moción para pedir al Congreso que opine, de forma no vinculante, si habría que adelantar las elecciones. Es lo que pidieron el martes PP y Junts cada uno por su lado pero al mismo tiempo y fue vetado por la mesa del Congreso, donde el gobierno tiene mayoría, con el argumento que el adelanto electoral es potestad exclusiva del presidente. Feijoo planteó el viernes otro truco de ilusionismo. La moción de confianza que no es moción de confianza. Que los diputados voten pedir al Gobierno que se haga al harakiri es decir que se presente así mismo esta moción, que solo puede hacerla el Ejecutivo y que en caso de perder obligaría a Sánchez a irse. Ésta sí paso el veto y se debatirá la semana que viene. Su resultado sería meramente simbólico porque tampoco es vinculante.