La renovación de la flota oficial del Estado
Es la que usa el Gobierno y la Casa Real, pero acumula fallos y ronda los 40 años de antigüedad
El avión oficial tuvo que aterrizar de urgencia en Ankara por un problema técnico. Sánchez tampoco llegó nunca a París en septiembre. A mitad de camino, el Falcon falló y tuvo que regresar; el presidente intervino por videoconferencia. Averías muchas y con muchos. El rey Felipe, el rey Juan Carlos, Aznar, Zapatero, Rajoy y ahora Pedro Sánchez. En ocasiones se ha planteado renovar la flota, pero por motivos de repercusión pública y política se ha rechazado: crisis económica en el Gobierno de Rajoy y Sánchez ya ha tenido demasiadas polémicas con el uso del Falcon. Los controles de mantenimiento son estrictos, pero las piezas de reemplazo son cada vez más complicadas de encontrar y costosas por la antigüedad de los aparatos. La renovación sería conveniente y la decisión política complicada. Todos los Gobiernos saben que, aunque necesario, sería impopular.