Peinado procesa a Begoña Gómez
Le acusa de cuatro delitos: malversación, tráfico de influencias, corrupción en los negocios y apropiación indebida
Begoña Gómez está un paso más cerca del banquillo de un juicio con jurado. El juez peinado insiste por ese camino tras los apuntes que le hizo la Audiencia Provincial. La lista de delitos imputados se reduce de cinco a cuatro, con el intrusismo eliminado. Peinado mantiene malversación, tráfico de influencias, apropiación indebida y corrupción en los negocios. Delitos que no solo se le imputan a la mujer del presidente, también a su asesora Cristina Álvarez y al empresario Juan Carlos Barrabés. En la resolución del juez, de 40 páginas, se hace una comparación entre la Moncloa de Sánchez y las costumbres de la monarquía absolutista de Fernando VII. Pero más allá de textos complejos y alambicados, también hay decisiones confusas. Peinado dice que no va a prorrogar la causa, da la investigación por concluida y otorga cinco días a las partes para que digan si hay que enviar a los investigados al banquillo. Eso, mientras pide facturas a una empresa y está a la espera de varios informes. Según fuentes jurídicas consultadas, hasta que no le llegue la documentación no debería preguntar a las partes por un juicio, pero a tres días de que el caso cumpla dos años y a pocos meses de su jubilación, Peinado pisa el acelerador.