Montero se despide del Consejo de Ministros
La candidata del PSOE a la Junta de Andalucía menciona desde hoy mismo la importancia de movilizar al electorado
Si la política son gestos, María Jesús Montero ha dejado unos cuantos en ocho años de Gobierno. Siempre cerca del presidente, es de las pocas caras que están desde el primer día en el Consejo de Ministros. Algunos, incluso, la vieron como sucesora de Sánchez durante sus cinco días de reflexión. Ahora, quien si se marcha es ella, pone rumbo al mismo lugar del que vino, Andalucia, donde ejerció como consejera antes de dar el salto a la vicepresidencia primera del Gobierno y hacerse con la cartera de Hacienda. Son su gran debe, se marcha sin aprobar unos Presupuestos en toda esta legislatura; ha sacado tres en ocho ejercicios. Sin embargo, ha sido clave en las negociaciones de investidura con los grupos parlamentarios. Montero ha actuado siempre como escudera fiel del presidente, aunque eso le haya costado tener que desdecirse en sus palabras. Se ha enfrentado a desafíos como ser portavoz del Gobierno en plena pandemia, y a polémicas que siguen vigentes y por resolver, como la financiación de Cataluña pactada con Junqueras. Se va con el cariño de sus compañeros y con un reto mayúsculo por delante.