El interrogatorio a Rodríguez Zapatero deja sin respuesta el origen de las joyas incautadas
Su entorno avanza que las piezas más caras fueron un regalo del rey de Arabia Saudí cuando vino a España en 2007
Zapatero ha guardado silencio ante el juez Calama sobre la colección de joyas valoradas en 1.300.000 euros que tenía escondidas en una caja fuerte, encontradas por la UDEF en su despacho. Además, ha interpuesto un recurso por la negativa del juez a posponer su declaración sobre la pieza separada abierta sobre el origen de las joyas, por darle solo tres días para preparar su defensa. El expresidente asegura que explicará su procedencia en unos diez días, porque no le ha dado tiempo a recabar toda la documentación. Pero su entorno ha adelantado que las joyas, entre las que se encuentran piezas exclusivas, fueron un regalo del rey de Arabia Saudí en este viaje a España para recibir el Toisón de Oro de manos del rey Juan Carlos en 2007. Zapatero pretende justificar así que no habría un delito de contrabando, porque quien las habría traído a España sería el monarca saudí, y al haber transcurrido más de diez años el delito fiscal habría prescrito. Pero lo que sí habría incumplido son sus propios principios éticos, el Código de Buen Gobierno que aprobó al año de llegar a la Moncloa. Zapatero prohibió los regalos a altos cargos del Gobierno, que debían, además, convertirse en patrimonio del Estado.