La importancia de Jéssica en el juicio de las mascarillas
¿Un trampa para el exministro o parte del pago de comisiones?
Los investigadores y la Fiscalía Anticorrupción señalan el alquiler del piso de Jéssica, expareja de José Luis Ábalos, como parte de las comisiones que Aldama pagó al exministro. Un socio de Víctor de Aldama corría con los gastos, cerca de 3.000 euros mensuales. El comisionista lo ratificó ante el tribunal y Ábalos lo desmintió. La tesis de la defensa del exministro es que Jéssica era una profesional contratada, presuntamente, por Aldama para tener al ministro bajo control. Pero en su declaración, la expareja de Ábalos aseguró que no conocia al comisionista. El exsecretario de Organización del PSOE se mostró sorprendido y desliza la posibilidad de que la mujer haya sido coaccionada o haya llegado a un acuerdo con el comisionista de la trama. El Tribunal Supremo decidirá si el piso en el que residía Jéssica fue una parte de las comisiones que Aldama pagó a Ábalos.