El Gobierno no espera consecuencias por no permitir a Estados Unidos utilizar sus bases en España
Analistas internacionales advierten de la posición contraria a la mayoría de líderes occidentales
España no permite a Estados Unidos utilizar sus bases en nuestro territorio para la operación contra Irán porque no está respaldada por la OTAN, tal y como recoge el tratado que rige el uso de esas instalaciones militares. La decisión del Gobierno español enfría más las relaciones con la administración Trump y los analistas internacionales advierten de las consecuencias. Además, con esta posición Pedro Sánchez se desmarca también de los principales socios europeos. Es lo que los expertos en relaciones internacionales llaman 'postura de freerider'. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, defiende la decisión el Gobierno. Recuerda que en la defensa del Estado de Palestina se escucharon las mismas críticas y España no se quedó sola, sino que fue la primera y acabó "liderando una inmensa mayoría".