El feminismo se moviliza contra la guerra
El clima belicista internacional introduce un denominador común transversal entre las distintas sensibilidades feministas que han vuelto a tomar las calles
Con sus objetivos de siempre y con esa también ya clásica discrepancia en los matices (materializada otra vez en una doble marcha) el feminismo ha dado este 8M con un enemigo omnipresente y transversal: el no a la guerra. Los populares, presumiblemente también en contra, ponen sin embargo el focoe n las mujeres iraníes. Olvidadas, según ellos, por la izquierda. No lo ven así los socios en el gobierno de coalición, que coinciden además en que este día es también para alertar de la ola de ultraderecha.