La dimisión de Óscar Puente da un nuevo giro de guión a la precampaña de las elecciones
“Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año”, reconoció
Según el exministro Óscar Puente, la decisión la tomó los primeros minutos en los que se produjo la tragedia, pero sus acciones y palabras fueron desde el minuto uno en dirección contraria. La misma mañana del accidente decía que no pensaba en él. Dos días después del accidente, de nuevo rechazaba dimitir. Ahora con otro argumento: “Lo fácil para mí es salir, pero ni es eso lo que va con mi carácter ni tampoco es lo que el presidente del Gobierno me ha pedido”. Era su segunda comparecencia tras el accidente y ayer mismo se produjo la tercera, donde afirmaba no aceptar peticiones de dimisión del Partido Popular. Tenía el respaldo del presidente Pedro Sánchez que decía en público tras el accidente ferroviario la siguiente frase: “No es asumible para un país como España”. Pero desde Moncloa, en privado, insistían: ni ceses ni dimisiones, se mantendría hasta las elecciones. Era el mismo guión que con Adamuz, pero el guión dio un giro tras más de cuatro horas en la Diputación Permanente. En su última intervención, tras abrir una carpeta roja, por sorpresa asumió su responsabilidad política. “Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año”. A Pedro Sánchez, se lo anunció justo antes por teléfono. Solo unos días antes de la tragedia Puente sonaba como sucesor de Sánchez, pero con su renuncia, su último gesto político busca un golpe de efecto para cambiar los sondeos a menos de un mes para las elecciones.