El Consejo de Ministro aprueba la regularización de inmigrantes
El texto no tiene que ser ratificado por el Congreso
La regularización es bienvenida para los empresarios, la patronal... y la celebra la Iglesia. Una Iglesia que hoy entraba en diálogo con el Partido Popular. La diputada Cayetana Álvarez de Toledo criticaba el “café para todos” y era contestada por el presidente de la Conferencia Episcopal. Luis Argüello contestaba que este es un asunto mayor y que muchas personas se ven obligadas a salir de su propia tierra. Diferencias de opinión que nos hacen bajar al terreno de la política y a la petición del presidente del Gobierno. Pedro Sánchez pide al PP que escuche a estos dos actores, tanto a la Iglesia Católica como a la patronal de empresarios. Aznar promovió dos regularizaciones y una más complementaria, pero el PP se muestra ahora totalmente en contra y califica la regularización de insegura e insostenible. Cree el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que los servicios públicos no absorben a más personas. El Gobierno, por su parte, está convencido que la regularización nos permitirá crecer económicamente. Por parte de la Comunidad de Madrid y de Vox se han anunciado recursos ante la Justicia. La exposición de los motivos de Vox son más agresivos. Su portavoz en el Congreso, María José Rodríguez de Millán, afirma que el Ejecutivo quiere cambiar deliberadamente nuestra identidad y ya inundan las calles con carteles avisando de los perjuicios de la inmigración. Una regularización sí apoyada por Sumar y por Podemos que fue uno de los impulsores. El texto aprobado por el Gobierno no necesita ser ratificado por el Congreso.