Los argumentos del juez contra Zapatero
Entre los tres pilares en los que se apoya el auto están los mensajes de los miembros investigados de Plus Ultra que sitúan al expresidente en una posición de liderazgo
30 de marzo de 2026. Las dos semanas de pandemia estaban ahogando a las aerolíneas y Plus Ultra quiere acceder a las ayudas. Ese día, en la planta noble de la compañía se piensa en llegar a Zapatero para que les ayude, al margen de la vía formal. La situación era crítica; la prioridad no cerrar la persiana, y si había que pagar, se pagaba. Solo un mes después, y según las conversaciones, Zapatero habló 11 minutos con el presidente de Plus Ultra, que le explicó todo. La charla fue sobre el rescate, un rescate en el que Zapatero siempre ha dicho que no intervino. El expresidente no habla en ninguna de las conversaciones que aparecen en el auto, pero las referencias a él son abundantes por parte de los empresarios. En julio, según el auto, directivos de Plus Ultra fueron recibidos en Transportes. Comentan entre ellos que el Ministerio hablaría bien de la compañía y añaden “nuestro pana Zapatero está detrás”. Poco después, entra escena la SEPI, el órgano que finalmente decidió qué empresas recibirían las ayudas. En septiembre, los directivos de Plus Ultra dejan claro que quieren que Zapatero hable con alguien de la SEPI. Cuando el expediente se atasca en ese organismo, insisten en que quieren que el expresidente o alguien de su entorno hable con la SEPI. Está claro que para ellos Zapatero es uno de sus hombres. Otro es Julio Martínez Martínez, que finalmente les comunicó que el rescate se había concedido.