Aragón encara la recta final de su campaña electoral
Todos los partidos coinciden en buscan movilizar a los suyos mientras marcan diferencias y cargan tintas contra los demás
Es la única coincidencia, que merece la pena votar el 8 de febrero. Pero a partir de ahí, cada uno por su lado. El PSOE, con promesa de un nuevo bono joven. 150 euros para pagar la cuota del gimnasio, del club deportivo o de la licencia federativa, apuntaba su candidata, la exministra Pilar Alegría, a la que Jorge Azcón, el cabeza de lista del PP y aspirante a la reelección como presidente autonómico, le reprochaba que quiera defender Aragón y se arrodilla ante los independentistas catalanes. Que el PP paga la dependencia... y el Gobierno no. Doble discurso que le achaca, precisamente, Vox al PP. "No vamos a engañar a nadie", decía Santiago Abascal, muy volcado en la campaña. "No vamos a ocultar ninguna de nuestras posiciones y yo creo que eso recibe premio, porque somos capaces de decir lo mismo en todos los lugares. No hacemos una cosa en Bruselas, como hace el PP, y otra en España, no decimos una cosa en Murcia y otra en Aragón sobre el agua". Posiciones en inmigración, por ejemplo, con respuesta desde Podemos. "Ojalá teoría del reemplazo, ojalá podamos barrer de fachas y de racistas este país, con gente migrante y trabajadora". Y defensa de lo público que también hace suya, con Tomás Guitarte, Aragón Existe. "Manifestar la apuesta por la enseñanza pública". Como la más pegada, es su lema, al territorio.