Ábalos niega haber recibido mordidas, cuestiona el informe de la UCO y señala a Koldo García
El caso mascarillas centra el juicio en los presuntos enchufes y el destino del dinero
El juicio del llamado caso mascarillas aborda este lunes dos grandes cuestiones: si José Luis Ábalos enchufó en empresas públicas a dos mujeres —su expareja Jéssica Rodríguez y quien fuera Miss Asturias— y el destino del dinero de la presunta trama. La relación con estas mujeres y los supuestos pagos del piso de Jéssica son algunos de los aspectos más mediáticos del caso, tal y como ha reconocido el propio Ábalos. Pero más allá de estos hechos, el procedimiento se centra en las presuntas mordidas de una trama integrada por Víctor de Aldama, Koldo García y, según la Guardia Civil, el propio exministro como pieza clave por su cargo. La pregunta principal es: ¿dónde está el dinero? La defensa de Ábalos insiste en que no se ha llevado ninguna cantidad de esas supuestas comisiones, o al menos que no se ha encontrado rastro alguno. En este sentido, ha derivado responsabilidades hacia su antiguo asesor, Koldo García. Durante la sesión, Ábalos ha negado haber recibido los cuatro millones que Aldama asegura haberle entregado y ha retado a que se demuestre. También ha cuestionado el informe de la UCO, señalando que solo se han identificado 94.000 euros y rebajando el supuesto descuadre a unos 33.000, que atribuye en su mayoría a Koldo. El fiscal, Alejandro Luzón, le ha recordado mensajes en los que se mencionan cantidades de hasta 400.000 euros, en un interrogatorio marcado por varios rifirrafes. También le ha preguntado por el término “folios”, que en la jerga de la trama se referiría presuntamente a billetes. Pese a ello, la defensa de Ábalos no ha llamado a testificar sobre este punto. El fiscal solicita para él una pena de 24 años de prisión.