La victoria demócrata en las 'midterms' arrasa también con Elon Musk
El hombre más rico del mundo invirtió cerca de 475 millones de dólares en la campaña republicana, la mayor donación individual de la historia
La aplastante victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato se ha llevado por delante a otro gran perdedor: Elon Musk. El hombre más rico del mundo había invertido una auténtica fortuna en apoyar la campaña republicana, cerca de 475 millones de dólares. Es la mayor donación individual en la historia de unos comicios que, sin embargo, no han servido para frenar el descalabro conservador. El batacazo republicano ha llegado incluso a Texas, su feudo tradicional. Allí, Musk puso toda la carne en el asador e inyectó más de 200 millones de dólares en la campaña. En suelo texano, barato y con una legislación hasta ahora favorable para Musk, están su residencia, las sedes centrales de sus compañías y Starbase, la base de operaciones de SpaceX. Allí quería desplegar también su ambiciosa red de centros de datos de IA. Pero ahora, con el ascenso demócrata, todo ese ecosistema queda en el aire. Casualidad o no, Musk acaba de confirmar un giro estratégico empresarial: Tesla pondrá fin a la producción de su futurista camioneta, el Cybertruck, en la gigafactoría de Texas. Con un creciente poder demócrata en el horizonte, se abre una nueva e incierta etapa en la era Musk.