La última oleada de ataques rusos deja casi una veintena de muertos en Ucrania
Kiev ha sido uno de los puntos más castigados, pero los proyectiles rusos han caído también sobre otras seis regiones ucranianas
Una mujer ha sobrevivido a una de las noches más destructivas y violentas de los últimos meses en Ucrania. Su cuerpo quedó atrapado bajo los escombros de un edificio de cuatro plantas en Nipro, donde se han registrado la mayoría de las víctimas mortales de una noche de auténtico terror en la que aún no se ha dado por cerrada la lista de muertos en los bombardeos. Por si había dudas, cuando Putin habló de una nueva dimensión de la guerra contra Ucrania se refería a esto: proseguir con su baño de sangre con ataques masivos con misiles y drones contra objetivos civiles en varias ciudades ucranianas simultáneamente, aprovechando la falta de defensas antiaéreas ucranianas. Los proyectiles rusos han caído sobre edificios residenciales e incluso sobre centros sanitarios en Kiev, Nipro y Járkov, aunque Moscú, como siempre, ha insistido en que sus objetivos eran militares y ahora también antiterroristas, como ha anunciado el portavoz del Kremlin. Un suma y sigue de muertos y destrucción que no para de aumentar. Según la ONU, son ya más de 15.000 civiles muertos, entre ellos 800 niños, desde que comenzó la guerra en febrero de 2022.