Trump critica el espectáculo de Bad Bunny en la Superbowl: "Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo"
En redes sociales el presidente de EEUU lamenta el baile "repugnante" del puertorriqueño
Trece minutos de espectáculo fue lo que la Superbowl le dio a Bad Bunny y en donde plantó su Puerto Rico en pleno estadio, bandera latina y una representación de su casita, su colmado y hasta su puesto de venta de cocos. Reivindicó sus raíces con mensajes de diversidad y unidad. Porque América es mucho más que Estados Unidos. Contó con Ricky Martin y una Lady Gaga muy salsera.
Un show que Trump vio desde su casa de Mar a Lago y que no tardó en comentar, en un tono bastante polémico. Y es que a esa misma hora, los canales conservadores contraprogramaban con un concierto al gusto de los simpatizantes de MAGA, con artistas que ellos consideran genuinamente estadounidenses, en un espectáculo alternativo que se ha repetido muy pocas veces en la historia de la Superbowl.
El presidente, que no asistió al evento, debía estar revolviéndose en su butaca con el Show de Bad Bunny, apuntando todo lo que luego volcaba a su red social. Lo tachaba de uno de los peores de la historia. Una afrenta, decía, a la grandeza de Estados Unidos. Trump atacaba al puertorriqueño. "Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo", decía despectivamente y calificaba el baile de "repugnante", especialmente para los niños, añadía. "El espectáculo de esa gran América, concluía, es una bofetada a nuestro país".
Poca gracia debió de hacerle también que entre los anuncios del descanso que pagan cantidades millonarias se colara éste de las víctimas de Epstein. Trump contraatacó con la emisión de otro comercial alabando el trabajo de su policía migratoria, como queriendo vengarse por adelantando de todos esos anti ICE que entraron con carteles al estadio.