Un tornado provoca una destrucción sin precedentes en la localidad francesa de Carcassonne
Dos vecinos están heridos de gravedad y numerosas viviendas han sido destruidas
Todo comenzó en un instante, los muebles ya volaban y el viento fue subiendo de intensidad hasta que logró arrancar partes de las casas. Después también las ramas de los árboles, las piedras, se convirtieron en proyectiles que rompían los cristales. La primera estimación de los bomberos calcula que hubo rachas de vientos que superaron los 250 kilómetros por hora.
Minutos después todo había terminado. El tornado fue capaz incluso de tumbar este camión.
Los vecinos están traumatizados, como si hubiese caído una bomba en el pueblo. “Huimos, literalmente huimos. Nuestro instinto de supervivencia nos decía que teníamos que irnos, de lo contrario habríamos muerto”, asegura una vecina.
Ahora toca recuento de daños. Preocupa especialmente el estado de dos heridos de extrema gravedad. También los problemas estructurales que el tornado ha podido provocar en muchas de estas viviendas. Su fuerza no solo levantó tejados o rompió cristales. Ha afectado incluso a los cimientos.