Taiwán trata de recuperar la normalidad mientras el tifón Bavi se aleja en dirección a China
Los taiwaneses regresan a mercados y comercios pese a las lluvias y el viento
Los habitantes del norte de Taiwán comenzaron este sábado a retomar parte de su actividad cotidiana a medida que el tifón Bavi avanza hacia el oeste en dirección a la costa oriental de China, aunque las autoridades continuan alertando sobre los riesgos asociados al temporal. En la ciudad portuaria de Keelung, al norte de la isla, numerosos residentes acuden a mercados y comercios bajo una lluvia intermitente y rachas de viento moderadas. La sensación general es de alivio tras comprobar que los efectos del fenómeno meteorológico resultaban menos severos de lo inicialmente previsto en esta zona. Entre ellos se encontraba Lin, una vendedora de fruta de 48 años, quien explica que ella y su marido decidieron mantener abierta su actividad comercial al considerar que las condiciones meteorológicas no justificaban el cierre del negocio. La pareja salió de madrugada para reponer mercancía y preparar su puesto en el mercado antes del amanecer. Pese al ambiente relativamente tranquilo que se respiraba en Keelung, el tifón continúa generando fuerte oleaje en distintos puntos del litoral taiwanés. Las autoridades meteorológicas advirtien de que las condiciones marítimas siguen siendo peligrosas debido a la intensidad del viento y al elevado volumen de agua asociado al sistema tormentoso. Los efectos del temporal también se dejaron sentir en el distrito de Beitou, en Taipéi, donde se registraron rachas de viento de hasta 100 kilómetros por hora. La fuerza del viento provocó la caída de árboles y el aumento del caudal de varios ríos en las zonas montañosas que rodean la capital. Aunque Bavi ha comenzado a debilitarse y a reducir su velocidad al desplazarse sobre aguas más frías en dirección noroeste, los expertos subrayan que el tifón continúa representando una amenaza importante debido a la enorme cantidad de humedad acumulada en sus bandas de lluvia. Según las estimaciones meteorológicas, el sistema alcanza una extensión comparable a la de Francia de extremo a extremo. Las previsiones apuntan a que Bavi tocará tierra durante la madrugada del domingo en las proximidades de Wenzhou, una ciudad del este de China con una población cercana a los diez millones de habitantes. Las autoridades chinas han activado medidas de prevención y seguimiento ante la posibilidad de fuertes precipitaciones, inundaciones y vientos intensos en las áreas costeras afectadas por la llegada del tifón.