La provincia china de Fujian activa un amplio dispositivo de prevención ante la llegada del tifón Bavi
Más de 10.000 embarcaciones regresan a puerto y las autoridades evacúan a trabajadores acuícolas mientras se preparan para el impacto del temporal
Las autoridades de la provincia china de Fujian han intensificado las medidas de prevención ante la inminente llegada del tifón Bavi, el noveno ciclón tropical de la temporada en la región, con el objetivo de minimizar los riesgos para la población y las infraestructuras de esta zona del sureste del país. Como parte del dispositivo de seguridad, más de 10.000 barcos pesqueros del condado de Lianjiang han regresado a puerto para resguardarse del temporal. Además, todas las rutas marítimas de transporte de pasajeros han sido suspendidas de manera preventiva y más de 1.800 trabajadores dedicados a las explotaciones de acuicultura en alta mar han sido evacuados hacia tierra firme. En la ciudad de Fuzhou, capital provincial, los servicios municipales han puesto en marcha un plan integral de preparación ante la llegada del tifón. El departamento de jardinería y mantenimiento urbano ha desplegado cerca de 300 trabajadores y 44 equipos de emergencia para podar árboles y retirar ramas potencialmente peligrosas en las principales vías de la ciudad, con el fin de reducir el riesgo de caídas provocadas por los fuertes vientos. Las autoridades también han adoptado medidas preventivas frente a posibles inundaciones. Diversos embalses, entre ellos el de Dengyun, han liberado agua de forma anticipada para aumentar su capacidad de almacenamiento en caso de lluvias torrenciales. Paralelamente, los niveles de agua son supervisados de forma permanente mediante sistemas de vigilancia operativos las 24 horas del día. Los centros de drenaje urbano permanecen en estado de alerta, mientras los equipos técnicos controlan continuamente el funcionamiento de las infraestructuras hidráulicas y la disponibilidad de los equipos de emergencia. Por su parte, la Oficina de Bomberos y Rescate de Fuzhou ha activado su mecanismo especial de respuesta ante fenómenos meteorológicos adversos. Las autoridades han revisado y verificado todo el material de rescate, vehículos y equipos especializados para garantizar una respuesta rápida en caso de inundaciones, desprendimientos o cualquier otra emergencia derivada del paso del tifón. La llegada de Bavi mantiene en alerta a buena parte del litoral oriental de China. Aunque las previsiones apuntan a que el sistema perderá intensidad gradualmente, las autoridades advierten de que continúa representando una amenaza debido a las fuertes lluvias, el viento y el riesgo de inundaciones que podrían afectar a amplias zonas costeras.