El presidente de Bolivia decreta el estado de excepción para poner fin a las protestas contra su gobierno
La Policía y las Fuerzas Armadas toman el control en las calles del país
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha decretado este sábado el estado de excepción en todo el país, tras varias semanas de protestas contra su gobierno. Paz asegura haber agotado “todas las vías de diálogo” y ha ordenado a la Policía y a las Fuerzas Armadas “restablecer la libre circulación, recuperar el control de las carreteras y garantizar la seguridad de la población”. También advirtió de que quienes continúen con los bloqueos o recurran a la violencia se enfrentarán a “todo el rigor de la ley”.
A principios de mayo, el sindicato COB inició un movimiento de protesta para denunciar la falta de respuestas del Gobierno ante la crisis económica que atraviesa el país, la más grave de los últimos cuarenta años. Campesinos y trabajadores de fábricas y minas se fueron sumando progresivamente a las movilizaciones, rechazando las propuestas de reforma del presidente de centroderecha.