La OTAN afronta en Groenlandia una amenaza existencial nunca vista en su historia
Trump puede poner fin a la mayor alianza desde la II Guerra Mundial
No hay deshielo en Groenlandia, el ambiente geopolítico es gélido. El primer ministro mantiene la entereza, insiste en que los groenlandeses no quieren ser estadounidenses. Ha vuelto a desafiar a Trump al decir alto y claro que quieren quedarse como están, con Dinamarca.
Pero la realidad se ha impuesto y asistimos a un escenario nunca antes visto: tropa de países europeos miembros de la OTAN se despliegan para hacer frente precisamente al miembro más fuerte: a la superpotencia que se supone que garantiza la seguridad de todos. El riesgo de conflicto directo existe: “La gravedad del momento es terrible. Ese choque podría producirse de una forma no digo casual pero sí alguna escaramuza que pueda desembocar en un primer choque militar, no descarto la idea", afirman los expertos.
Con el despliegue de tropas, los países europeos lanzan un mensaje a Trump.
La decisión de los países europeos de desplegar sus tropas es la única forma de que Trump entienda que o Groenlandia o la OTAN.
El enfrentamiento directo sería una catástrofe según el presidente de Polonia. El fin del mundo tal y como lo conocemos. La OTAN ha vivido otros desencuentros entre sus miembros en sus 80 años de historia. Pero nunca antes una amenaza existencial como esta.