La OMS construye instalaciones en Bunia para atender a pacientes sospechosos o confirmados con el virus del Ébola
Las autoridades sanitarias tratan de contener el nuevo brote en el este del Congo
Un equipo de logística de la Organización Mundial de la Salud (OMS) está trabajando en la localidad de Bunia, en la República Democrática del Congo, para equipar un centro de salud pública que atenderá a pacientes sospechosos o confirmados con el virus del Ébola, mientras las autoridades se apresuran a contener un nuevo brote en el este del Congo.
La OMS también está instruyendo a jóvenes voluntarios para que instalen tiendas de campaña para albergar a más pacientes, con el objetivo de garantizar que la capacidad local perdure más allá de la respuesta de emergencia. La iniciativa tiene como objetivo dotar a los residentes de Bunia de habilidades prácticas para implementar en el menor tiempo posible nuevas infraestructuras de tratamiento en futuros brotes.
La cepa Bundibugyo del ébola, para la que no hay vacuna ni tratamiento todavía, fue declarada emergencia de preocupación internacional por la OMS a principios de este mes cuando los casos aumentaron bruscamente.
Se han reportado más de 900 infecciones sospechosas y más de 200 muertes en tres provincias del este del Congo, incluidas Kivu del Norte y Kivu del Sur, áreas afectadas por grupos armados que complican el acceso de los trabajadores de la salud.