Las olas de protestas estudiantiles queman las calles de Francia
Los adolescentes están siendo detenidos con gases lacrimógenos y arrestos por parte de la policía nacional
Los estudiantes franceses se echan a las calles en protesta por las deficiencias del sistema educativo. En las ciudades de París y de Toulouse los enfrentamientos entre jóvenes y policía han escalado rápidamente, volviéndose cada vez más violentos. Entre las denuncias se encuentra la falta crónica de profesores, la masificación de las aulas, los recortes presupuestarios previstos y el grave deterioro de las infraestructuras escolares. Esta situación deficiente se ha agravado durante años por la escasa inversión. Las movilizaciones comenzaron el mes pasado en la región parisina y se han extendido a nivel nacional provocando el cierre de 400 centros educativos, uno de cada diez del país. Durante los últimos disturbios, los equipos de la policía han empleado gases lacrimógenos para dispersar a los jóvenes en París. Mientras tanto, en Pantin y Toulouse se han registrado contenedores quemados, lanzamiento de pirotecnia y cargas policiales. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, informa del arresto unos 2.000 adolescentes desde el comienzo de las movilizaciones. Este estallido social ocurre en un momento crítico para el gobierno de Lecornu. A tan solo seis meses de las próximas elecciones presidenciales, las encuestas reflejan una fuerte impopularidad. Desde el gobierno, varios ministros han instado a los padres a disuadir a sus hijos de participar en las protestas callejeras.