La obsesión por los pines llega a los Juegos Olímpicos de Invierno
Los más valiosos son los de países pequeños
La manía por la colección de pines llega a los Juegos Olímpicos de Invierno. En Milán, los aficionados a los pines pueden comprarlos. Los más valiosos son los de aquellos países pequeños que no llevan a muchos atletas. Esos son los más difíciles de encontrar y por los que pelear. Otro aspecto a tener en cuenta es la antigüedad de los pines. Algunos se remontan a 1928 y pueden ser muy caros. Los aficionados cuentan que la colección de pines les acerca a relacionarse con otras personas e incluso con los propios atletas.