El nuevo brote de ébola, causado por una variante que no es "la habitual"
No hay vacuna ni fármacos para esta cepa, pero tampoco riesgo de pandemia
Cuando hablamos de ébola hablamos de una fiebre hemorrágica mortal, causada por un virus del que hay varios tipos. El que ha causado este nuevo brote, detectado en la República Democrática del Congo, se denomina "Bundibugyo" y no es el más habitual. La cepa que ha causado la mayoría de los brotes se denomina "Zaire". El de 2014, el peor hasta la fecha, llegó a extenderse por varios países, entre ellos España. La cepa de este brote es menos letal, pero hay un problema: la vacuna que se desarrolló hace unos años no tiene eficacia frente a ella. Así que la única forma de contener este brote es aislando a los infectados, rastreando sus contactos y tomando medidas de prevención para frenar los contagios. La parte buena es que este virus no se transmite por el aire, hace falta contacto directo con la sangre o los fluidos de una persona enferma. Pero la OMS ha declarado una Emergencia Internacional de Salud Pública. Eso no significa que haya riesgo de pandemia, explican los expertos, la alerta va dirigida a los países afectados, para que intensifiquen las medidas y consigan contener la transmisión del virus. Esta cepa del ébola ya causó dos brotes, en 2007 Y 2012, y los dos se controlaron. Lo más preocupante en este es la zona a la que afecta, muy pobre, con escasa infraestructura sanitaria, y con conflictos armados activos. De momento deja 336 casos y 88 muertes en la provincia de Iturbe, en Congo, y otros dos en Uganda. La OMS ya está reforzando sus equipos sobre el terreno y ha enviado toneladas de material médico. Los expertos insisten en que el riesgo de que este virus se expanda fuera de esa región es muy bajo.